En plena campaña apuntas entradas en la báscula, el calibrado en otro programa y los albaranes en otro. Las liquidaciones a los agricultores tardan semanas y las diferencias de kilos generan discusiones.
Digitalizamos la entrada de fruta desde la báscula con lote, productor y variedad, conectamos las calibradoras al ERP y generamos liquidaciones automáticas. Cada kilo queda trazado del campo al palé.
Papel cero