Si alguien de tu equipo hace lo mismo cada día, se puede automatizar. Usamos inteligencia artificial cuando aporta y automatizaciones sencillas cuando basta con eso.
Eso es lo que tachamos de la lista.
Facturas, pedidos y albaranes en PDF o en foto convertidos en datos dentro de tu programa.
Un asistente que responde preguntas frecuentes en tu web o en WhatsApp y te pasa los casos importantes.
Plantillas y reglas que preparan el presupuesto a partir de los datos del cliente.
Recordatorios de cobro, avisos de stock bajo y tareas que se asignan solas.
Resúmenes diarios o semanales que llegan a tu correo sin que nadie los prepare.
Tus datos protegidos, revisión humana donde hace falta y nada de IA donde no aporta.
Hablamos con tu equipo y apuntamos lo que se repite.
Elegimos lo que más horas ahorra con menos riesgo, con precio cerrado.
Construimos la automatización y la conectamos con tus programas.
Comprobamos las horas ahorradas y ajustamos lo que haga falta.
Muchas tareas se resuelven con una automatización sencilla: un formulario que crea una ficha, un aviso que salta cuando falta stock, un informe que se envía solo. La inteligencia artificial entra cuando hay que entender texto o documentos, como un pedido que llega por email o la pregunta de un cliente.
Así el sistema es más barato, más fiable y más fácil de mantener. Y cuando usamos IA, siempre hay una persona que revisa lo que la máquina no tiene claro.
El punto de partida es siempre el mismo: una lista de tareas que tu equipo repite cada semana. De ahí sale qué automatizar primero y cuántas horas se recuperan.
Antes de usar IA revisamos qué datos se tratan y dónde. Elegimos proveedores que cumplen el RGPD, limitamos la información que se envía y configuramos el sistema para que tus datos no se usen para entrenar modelos de terceros.
Trabajamos con empresas de Ejea de los Caballeros, las Cinco Villas y Zaragoza que quieren ganar horas sin complicarse. Si no sabes por dónde empezar, el diagnóstico gratuito sirve justo para eso.
Algunos ejemplos habituales: leer las facturas de proveedor y registrarlas, convertir pedidos por email en pedidos del programa, preparar respuestas a preguntas frecuentes, resumir reuniones y avisar de cobros pendientes antes de que se olviden.
Cada automatización queda documentada y con registro de lo que hace, para que puedas comprobar en cualquier momento qué se ha procesado y por qué. Si cambia tu forma de trabajar, se ajusta sin rehacerlo todo.
Depende de la tarea y de los programas que haya que conectar. Tras el diagnóstico gratuito te enviamos un precio cerrado por escrito.
No. Conectamos con lo que ya usas: correo, Excel, tu programa de gestión o tu web. Si usas Odoo, mejor todavía.
Puede hacerlo. Por eso diseñamos cada automatización con controles y revisión humana en los casos dudosos.
Lo es si se hace bien. Elegimos proveedores que cumplen el RGPD, limitamos los datos que se envían y te explicamos dónde se guardan.
Te decimos qué haríamos primero y te damos precio cerrado por escrito antes de empezar.